miércoles, 18 de julio de 2012

HOLMES & WATSON . MADRID DAYS. Lo nuevo de José Luis Garci se estrena en España el próximo 7 de septiembre

· Dirigida por José Luis Garci

· Protagonizada por Gary Piquer, José Luis García Pérez, Belén López, Víctor Clavijo, Enrique Villén, Manuela Velasco, Manuela velasco, Macarena Gómez, Manuela Tejada, Leticia Dolera, Jorge Roelas y la colaboración especial de Inocencio Arias, Alberto Ruiz Gallardón y Carlos Hipólito.

. Una producción de Nickel Odeon Dos y Dehesilla de Garcinarro


En palabra de su director, José Luis Garci: 

"¿Qué es Holmes & Watson. Madrid Days? Pues no sé decirlo. La verdad es que cada vez sé menos qué rayos es exactamente una película. Según voy cumpliéndolas, como espectador y como guionista y director, me desconcierta cómo se te escapan para transformarse en una cosa distinta a la que tú pensabas que iban a ser. Después de filmadas, las escenas, los planos, el más pequeño gesto de un actor o el suave e inocente movimiento de una actriz, boom, de pronto se vuelven furtivos, extraños.


            ¿Qué es Holmes & Watson. Madrid Days? Repito: nunca voy a saberlo. Puedo certificar que la rodé con alegría, buscando esa sencillez con que escribe Sommerset Maugham, la claridad de Hawks en Tierra de faraones y la humildad de Zurbarán en cualquiera de sus pinceladas, pero, claro, ignoro si el placer que yo sentí se transmitirá al proyectarse un fotograma tras otro. Sí sé ahora, cuando se cumplen ¡treinta y cinco años! de mi debut como director, que para enfrentarte con garantías a una película necesitas, sobre todo, voz (propia, firme), buen oído y sentimiento. Como hace más de una década que no he pasado revisión médica, no sé, de verdad, si oigo igual de bien o hablo ya farfullando al modo de los intérpretes del Actor's Studio.

            En cambio, puedo secretearles a lo que a mí me parece que huele Holmes & Watson. Madrid Days: a café, a Cafés, a Cafés cantantes, a los granos de café cuando los triturabas en el molinillo; a Music-Hall y a Fin de siglo; a sifón y a pan de Viena; a Hoteles muy alfombrados y de muebles macizos, con las habitaciones abarrotadas de vitrinas, grabados y damascos; a aquellas porras de las verbenas que el churrero iba cortando de una rosca casi tan grande como la rueda de un carro; a misterio de folletín; a vida inglesa y a la calle Toledo de Madrid, tan llena de luz; a banquetes de homenajes y al tabaco de esos cabarets con niebla de madrugada; a camerinos y a estaciones de ferrocarril; a libros de lance y chimeneas; también, espero, a algo de amor y amistad.


            Es irresponsable pedir que esta aventura llamada Holmes & Watson. Madrid Days, con un metraje de dos horas y pico, sea joven, ágil, jubilosamente nostálgica y un poco descuidada; sin embargo, anoche vi una estrella fugaz, cerré los ojos y le pedí el milagro. Así están las cosas. Por último, añadir que he pillado a Holmes cansado y como distraído, nada frecuente en él, y a Watson, aún casado en segundas nupcias, igual de enamoradizo. Es evidente que los dos tienen un secreto allá al fondo, al final de esa especie de timidez en la que ambos se escudan. En fin. Dos tipos irreemplazables. De esos que te hacen un gran bien físico y moral estar a tu lado."

martes, 29 de marzo de 2011

Introducción al cine de Hitchcock

Seguro que los jovenzuelos de hoy en día no conocen a don Alfredo, gran error, aquí tenéis una introducción a su magna obra.

jueves, 24 de diciembre de 2009

La película de NAVIDAD


Indiscutiblemente es el clásico entre los clásicos.

Qué bello es vivir! (It's a Wonderful Life) es una película estadounidense de 1946. Se trata de un clásico del cine norteamericano, y es la película que más se ha emitido en las televisiones de todo el mundo durante las fechas navideñas. Fue dirigida por Frank Capra y está protagonizada por James Stewart y Donna Reed.

La película comienza el día de Nochebuena cuando por las peticiones recibidas de los habitantes del pequeño pueblo de Bedford Falls, una corte celestial se reúne para cumplir con lo que le piden en aquel pequeño pueblo. La gente le pide a Dios que se acuerde de George Bailey, y le ayude a ser feliz. San José encarga el trabajo de ayudar a George a Clarence, un ángel de segunda clase, que es el que más tiempo lleva intentado ganarse las alas. Antes de enviar a Clarence a la tierra, San José le muestra lo que ha sido la vida de George Bailey.

George Bailey tuvo un sueño toda su vida, dejar el mísero pueblo en que le había tocado vivir, viajar por todo el mundo y estudiar una carrera universitaria. Pero el destino, la fortuna esquiva y el estar dispuesto siempre a hacer lo que es correcto le impiden llevar a cabo su sueño.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Vestir como Audrey Hepburn



La casa Sotheby's va a subastar el próximo 8 de diciembre en Londres una colección que puede entusiasmar tanto a adictos a la moda como a cinéfilos y mitómanos: más de 30 modelos de alta costura pertenecientes a la actriz Audrey Hepburn, incluido el vestido de novia que las hermanas Fontana le diseñaron en 1952 para su enlace con James Hanson, que finalmente no se produjo (tras cancelarse el compromiso, Hepburn decidió donarlo a una niña italiana sin recursos, Amabile Altobella, que lo conservó toda su vida).

En la última década sólo tres vestidos de Audrey Hepburn se han puesto a la venta, por lo que la expectación es grande. Con precios previstos que oscilan entre 150 y 20.000 libras (entre 166 y 22.199 euros), junto a los vestidos se subastarán sombreros y complementos que la protagonista de Desayuno con diamantes lució entre 1953 y la década de los sesenta, además de varios telegramas y cartas personales. "Es difícil calcular el valor total, porque en 2006 dos prendas de la actriz alcanzaron el millón de dólares (673.000 euros) en una venta", señala la responsable de la venta, Kerry Taylor.

Entre las prendas, salidas del armario de una amiga íntima de Hepburn, Tanja Star Busmann, a quien la actriz solía regalar algunos de sus elegantes trajes, se encuentran modelos para todo tipo de ocasiones firmados por Valentino, Elizabeth Arden o su diseñador preferido, Hubert de Givenchy. Destacan un vestido de cóctel negro con encajes de Givenchy que vistió en Cómo robar un millón y..., otro givenchy turquesa en seda con el que promocionó la película Dos en la carretera y otro del mismo diseñador que la actriz lució durante una de las presentaciones del filme Encuentro en París.

Junto a ellos se podrá pujar también por varias cartas que la actriz escribió a la propietaria de la colección entre 1950 y 1958, así como telegramas que Hepburn intercambió con Hanson durante los preparativos de su boda. "Estas cartas muestran a una Audrey Hepburn en los inicios de su carrera, cuando todavía su autoestima no era muy alta y se emocionaba con el éxito de sus películas e interpretaciones, o cuando colocaron la primera estrella en la puerta de su camerino", explica Taylor.

Antes de ser trasladadas a Londres, las piezas se exponen estos días en Nueva York y la semana próxima lo harán en París. La mitad de la cifra recaudada con la venta, que se calcula superior a las 100.000 libras (unos 110.000 euros), se destinará a la fundación que lleva el nombre de la actriz y que vela por brindar una buena calidad de vida a niños de todo el mundo.


sábado, 10 de octubre de 2009

100 mejores poster de la Historia del cine

Faltan pelis del Maestro, pero bueno.

Aquí han elegido los 100 que más les gustan.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Garci no está preseleccionado al Oscar!

Qué gran infamia! ¿Acaso el Maestro no merece una distinción?

jueves, 13 de agosto de 2009

Efémerides


Un 13 de agosto de 1899 nacía uno de los grandes directores de la Historia del Cine: Alfred Hitchcock.

Con pocos trabajos, Hitchcock se convirtió en el icono genial de una industria bastante discreta como era la británica. Películas como Murder! (Asesinato) (1930), The Man Who Knew Too Much (El hombre que sabía demasiado) (1934) y especialmente, The 39 Steps (39 escalones) (1935) lo convierten en todo un emblema internacional del nuevo cine británico. Anecdóticamente era famoso por su costumbre de gastar bromas pesadas, especialmente con los actores.

El 22 de agosto de 1937 visita con su familia Nueva York para entrevistarse con David Oliver Selznick, productor de Lo que el viento se llevó, el cual le contrató el 14 de julio de 1938. Las condiciones del productor convencen a Hitchcock y se traslada junto a su familia a Estados Unidos en 1939.

El primer trabajo que Selznick encarga a Hitchcock es la adaptación de la novela de Daphne du Maurier Rebeca (1940). Este melodrama gótico explora los miedos de una ilusionada y joven esposa (Joan Fontaine), que se traslada a Gran Bretaña y debe luchar con un marido distante (Sir Laurence Olivier), una ama de llaves demasiado posesiva (Judith Anderson) y la memoria de la primera esposa fallecida de su marido: la bella y misteriosa Rebeca. El film obtuvo once nominaciones al premio Oscar. Pero John Ford se llevaría ese año el premio al mejor director por Las uvas de la ira (conocida también como Viñas de ira), arrebatándoselo al británico, que jamás ganaría una estatuilla, salvo el premio Irving Thalberg, de carácter honorífico. Aparte de esto, empezaron a surgir los primeros problemas entre Selznick y Hitchcock. Y es que el director británico no podía soportar las restricciones fílmicas y artísticas del productor.

La segunda película americana de Hitchcock volvería a estar centrada en Europa. Foreign Correspondent también fue nominada a mejor película. El film fue rodado en el primer año de la segunda Guerra Mundial y estaba inspirada en los rápidos cambios que experimentaba Europa en esos momentos, descritos por el corresponsal de un diario norteamericano, Joel McCrea. El film mezcló decorados construidos en Hollywood con escenas de la Europa real y, curiosamente, fueron eliminadas las escenas que hacían referencia a Alemania y a los alemanes.[1]

A partir de este momento y durante las tres décadas siguientes, dirigió películas en Hollywood a razón de una por año, reservándose en todas ellas una breve aparición (cameo), siempre sin diálogo. Posteriormente llegaría "Sospecha" (1941), protagonizada por Cary Grant, con quien mantuvo una gran amistad. Alfred siempre procuraba escoger para sus películas actores y actrices ya conocidos por alguna faceta, ya fuera la de la sensualidad, la simpatía o la seducción, pensando que así el papel quedaba más fácilmente definido desde el principio. Otro de sus grandes actores fetiche sería James Stewart, con quien coincidiría por primera vez en La soga en 1946.

El 26 de septiembre de 1942 muere en Londres su madre a la edad de 79 años. Además, al año siguiente, muere también su hermano William.

Preocupado por su obesidad mórbida (pesaba 135 kilos), llega a perder 40 kilos en pocos meses.

En 1944 crea su propia productora junto con Sidney Berstein: la Transatlantic Pictures. Ese mismo año, comienza a trabajar con Ingrid Bergman, la primera rubia "hitchcockiana" por la que sentía fascinación. Rueda Encadenados (1946), protagonizada con Cary Grant. Según el propio Hitchcock, refirió en una entrevista que prefería protagonistas rubias porque las consideraba más misteriosas.

Junto con Ingrid Bergman y Gregory Peck rueda Recuerda, una película sobre el psicoanálisis, cuyo detalle más importante es la colaboración de Salvador Dalí, que diseñó y elaboró los decorados de la escena del sueño.

En 1948, Bergman deja de actuar con Hitchcock para trabajar con el también director Roberto Rossellini. Eso fue un gran golpe para Hitchcock, pero no tardó en recobrar su confianza conociendo a la que convertiría en su nueva musa, Grace Kelly, con la cual dirigiría La ventana indiscreta (1954), protagonizada por James Stewart, Crimen perfecto (1954), protagonizada por Ray Milland, y Atrapa a un ladrón (1955), protagonizada por Cary Grant.

Según el director, la película de su cosecha que más apreciaba era Falso culpable (conocida también como El hombre equivocado) (1957), protagonizada por Henry Fonda y Vera Miles, entre otros.

Surge un nuevo proyecto televisivo. Alfred Hitchcock Presents, una serie en la cual presentaba él mismo unas historias cortas en la línea de sus películas. No obstante, la boda de su "musa" con el Príncipe Rainiero III de Mónaco y su retirada del cine, hacen que su salud empeore momentáneamente.

En 1958 recibe varios premios: el Globo de Oro a la mejor serie de televisión y la Concha de Plata en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián por "Vértigo (De entre los muertos)" (1958) protagonizada por James Stewart y Kim Novak. Por desgracia, ese mismo año le diagnostican un cáncer a su mujer, lo que le afectará profundamente.

En 1959 rueda Con la muerte en los talones (conocida también como "Intriga Internacional") protagonizada por Cary Grant y Eva Marie Saint entre otros su imagen de Cary Grant huyendo de una avioneta por los campos es ya una imagen inolvidable por los cinéfilos. Es considerada una de sus mejores películas.

En 1960 rueda "Psicosis" protagonizada por Anthony Perkins y Janet Leigh entre otros, uno de los mayores éxitos de su carrera, la cual contenía una de las escenas más impactantes de la historia del séptimo arte: el asesinato de su protagonista, Janet Leigh, en la ducha a mitad de la película.

En 1963 dirige "Los pájaros" protagonizada por Tippi Hedren y Rod Taylor, su protagonista se convierte en la nueva musa rubia, con la que mantuvo una actitud muy posesiva y junto con la que más tarde rodaría "Marnie la ladrona" (1964 protagonizada junto a Sean Connery).

Entre 1966 y 1969 las críticas se volvieron en su contra. "Cortina rasgada" con Paul Newman y Julie Andrews y "Topaz" con Frederick Stafford y Claude Jade no tuvieron apenas éxito. Se decía que se esperaba un cambio de estilo. El propio Hitchcock lo buscaba, como prueban las imágenes encontradas en "Frenesí" (1972) protagonizada por Jon Finch, donde encontramos técnicas cinematográficas, desnudos y secuencias de una actualidad sorprendente. Pero el proyecto resultaba tan revolucionario como arriesgado y eso podía suponer la caída definitiva de Hitchcock como director. Así que los estudios Universal Pictures le denegaron el proyecto.

En 1968 recibe un Oscar Honorífico, el Premio en Memoria de Irving Thalberg a toda su carrera, en la ceremonia de los Premios de la Academia. Aunque nunca recibió un Óscar competitivo, siempre se le ha considerado como el maestro del suspense.

En 1972 confiesa a Luis Buñuel, en una cena que celebra George Cukor en su casa en honor a él por haber recibido un Oscar por su película El discreto encanto de la burguesía, ser un gran admirador suyo, recibiéndole con los brazos extendidos y diciendo "el mejor y más modesto de todos nosotros".

Recibe un homenaje en Nueva York por la Sociedad Cinematográfica del Lincoln Center, acudiendo con Grace Kelly a la ceremonia. Cuatro años más tarde, J. Russel Taylor publica la primera biografía autorizada de Alfred Hitchcock.

En 1976 rueda La trama protagonizada por Karen Black y Bruce Dern, entre otros.

En 1979, el American Film Institute le otorga el premio a la labor de toda una vida. Ese mismo año, la reina Isabel II del Reino Unido le otorga el título de Sir.

Un año más tarde, el 29 de abril de 1980, fallece en su casa de Los Ángeles a los 80 años de edad.